Con el cochecito en el transporte público: metro, autobús, tranvía y tren

Moverse por la ciudad sin coche con un bebé es perfectamente posible, pero el cochecito cambia la forma de usar el metro o el autobús. Escaleras, tornos, horas punta y espacios reducidos piden un poco de planificación. Estos consejos te ayudan a que los trayectos sean más tranquilos para ti y para tu peque.

1. Consulta antes las normas de tu ciudad

Cada empresa de transporte tiene sus propias normas sobre cochecitos: si pueden ir abiertos, dónde colocarlos y si hay horarios con restricciones. Suelen estar publicadas en la web oficial del metro, del autobús urbano o de la compañía ferroviaria. Merece la pena leerlas una vez antes del primer viaje.

2. Planifica la ruta con ascensores

3. En el autobús

4. En el metro y el tranvía

5. En el tren de cercanías o de larga distancia

En el tren, el cochecito suele tener que ir plegado o en una zona de equipaje concreta, según la compañía. Revisa las condiciones al comprar el billete y llega con tiempo al andén, sobre todo si hay que salvar un hueco o un escalón entre andén y vagón.

6. Qué ayuda mucho en el día a día

7. Qué cochecito encaja con una vida sin coche

Si vas a usar mucho el transporte público, compara sobre todo el peso, las medidas plegado y abierto y el tipo de plegado. Algunos modelos para comparar: los cochecitos Mima, los cochecitos Junama y los cochecitos Espiro. Encontrarás más modelos y accesorios en Next9Months.

Esta guía ofrece consejos generales y no sustituye las normas de tu empresa de transporte ni el manual de instrucciones del cochecito. Sigue siempre las indicaciones del fabricante.